Ene 29 2008
Relato de una víctima del terrorismo
Madrid acogió el 22 y 23 de enero el Cuarto Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo, organizado por la Universidad CEU-San Pablo en colaboración con la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). El dirigente de la asociación catalana de víctimas ACVOT José Vargas explica su visión de un congreso en el que se jaleó a Aznar y se aprovechó para cargar contra el Gobierno.ETA me cambió la vida hace más de 20 años en el atentado de Hipercor. Soy una simple víctima del terrorismo, ciudadano de este país, miembro de la junta directiva de la Associació Catalana de Víctimes d’Organitzacions Terroristes (ACVOT), que intenta hacer lo máximo para que el abandono que sufrió él no lo sufran los cientos de víctimas que han ido llegando después o que ya existían antes. Por ello decidí asistir, a título individual y como observador, al Congreso de Víctimas del Terrorismo que se celebró la semana pasada en Madrid. Y digo como observador porque ACVOT acordó enviar a dos miembros para opinar sobre lo que allí pudiera ocurrir. Mis compañeros Santos Santamaría y Roberto Manrique ya me habían comentado lo sucedido en el congreso celebrado en el 2006 en Valencia y esta vez decidimos ir David Bisbal y yo para comprobar in situ si la situación había cambiado.
El espacio de que dispongo no da para explicar la situación vivida en Madrid. Por ello, creo conveniente plantear unas preguntas que, espero, me contesten los organizadores de ese congreso, pues fue imposible acercarse a ellos. Claro, con tanto político… ¿Por qué tuvo David que soportar el intento de imposición de un pin de la AVT en su solapa? ¿Por qué tuvo que aguantar improperios por negarse a ponérselo? ¿Por qué le llamaron traidor por no aceptarlo? ¿Por qué me da la impresión de que en el Congreso no todos eran víctimas del terrorismo y sí habían acudido muchos acompañantes? ¿La organización catalogó a los acompañantes de las víctimas como víctimas? ¿No habría sido más correcto hablar de víctimas asistentes y de acompañantes? Cuando formalizamos la inscripción, ¿por qué nadie nos preguntó de qué atentado éramos víctimas o nuestro número de expediente en el Ministerio del Interior? ¿Cómo se puede permitir que uno de los organizadores del congreso insultara públicamente a las víctimas que no pasan por su aro político ni por cualquier otro? ¿Es lógico que se permita hablar a un individuo que, mientras acusa a otras víctimas de abrazarse a los “amigos de los etarras”, le saca 48.000 euros en subvenciones al Gobierno vasco?
Siendo un congreso internacional, ¿entenderían las víctimas extranjeras el aplauso a quien llamó a ETA Movimiento Nacional de Liberación Vasco? ¿Entendería Álvaro Uribe que alguien llamara a las FARC Movimiento de Liberación Nacional de Colombia? ¿Por qué la gran mayoría de participantes se dedicaron a lanzar proclamas políticas, respetables, pero políticas, al fin y al cabo? ¿Es que no hay otros foros donde hacerlo? ¿Por qué participaron algunos que se identificaron como víctimas porque tienen el título? ¿Por qué no tienen ese título unos padres que perdieron dos hijos en Hipercor, que incluso tienen una sentencia favorable recurrida 20 años después?
Si lo que se presentó en Madrid fue un Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo, ¿puede alguien decirme por qué no se habló ni cinco minutos en dos días de propuestas para mejorar la situación de esas víctimas? ¿No habría sido más práctico debatir las propuestas relacionadas con la vivienda o la legislación en materia de ayudas al empleo? ¿Es que las víctimas del terrorismo no tenemos problemas en la tramitación de medallas, condecoraciones o cualquier otro reconocimiento? ¿No sería más práctico trabajar juntos para lograr terapias médicas o psicológicas?
AUNQUE ESTÁ claro que hay asociaciones de víctimas que no presentan jamás una propuesta porque dedican su tiempo a otros menesteres, ¿no habría sido más provechoso para todos informar de las propuestas de asistencia integral presentadas por otras asociaciones? ¿No habría sido más lógico explicar, por ejemplo, la propuesta de ley presentada por ACVOT y la Asociación de Afectados del 11-M para todos aquellos ciudadanos españoles que podamos sufrir un atentado en el extranjero?
Realmente, esos dos días en Madrid podríamos habérnoslos ahorrado. Sucedió lo mismo que en Valencia en el 2006. Solo espero y deseo que el próximo congreso, si va a ser de este tipo, se llame congreso político de víctimas del terrorismo. Así no nos sentiremos utilizados y sabremos adónde acudir y adónde no. Por cierto, las intervenciones de Gallardón, Francisco Llera y las víctimas colombianas, excepcionales. De las demás, no aprendimos nada de nada.
Fuente: Elperiodico.com