Ago 20 2009
Al menos 95 muertos en Bagdad en la ola de atentados más sangrienta del año
Al menos 95 personas murieron ayer y otras 597 resultaron heridas en una sucesión de explosiones y ataques con mortero en Bagdad, en la mayor cadena de atentados ocurrida en Irak en lo que va de año y que las fuerzas de seguridad atribuyen a la red terrorista Al Qaeda.
La oleada de ataques cobra especial relevancia, ya que se produce después de la retirada de EE UU de las ciudades iraquíes, el pasado 30 de junio, y de que el Gobierno iraquí empezara a retirar las barreras de hormigón de la capital.
Estos bloques dividían Bagdad en varias zonas y servían para entorpecer la colocación de coches bomba, pero el Gobierno decidió retirarlos ante la mejora de las condiciones de seguridad en la ciudad.
El portavoz del Plan de Seguridad para Bagdad, general Qasem Ataa, atribuyó sin dudar los atentados a la red terrorista de Bin Laden. «La alianza entre la organización Al Qaeda y grupúsculos del Baaz está detrás de esos ataques», aseguró.
El peor de los atentados se produjo por la explosión de un camión-bomba colocado delante del Ministerio de Exteriores y que costó la vida al menos a 47 personas e hirió a más de 200.
El Ministerio está cerca de la fortificada Zona Verde de Bagdad, que cuenta con extremas medidas de seguridad, ya que alberga edificios gubernamentales y varias embajadas, entre ellas la norteamericana.
Un teniente coronel de la Policía, que declinó identificarse, dijo a la agencia «Efe» que este atentado prueba que hubo un descuido en las tareas de vigilancia o que los atacantes contaban con la complicidad de alguien. Y añadió que era probable que el conductor del camión-bomba portase la documentación necesaria para traspasar sin problema los puestos de control.
Otro atentado similar ocurrió delante del Ministerio de Finanzas en la zona de Bab al Muazam, en el centro de Bagdad, donde murieron 28 personas y hubo 180 heridos.
Asimismo, se registraron ataques de manera casi simultánea en barrios del este y oeste de la capital iraquí, que dejaron decenas de víctimas entre muertos y heridos.
Tras las explosiones, las fuerzas de seguridad impusieron extremas medidas de seguridad y cerraron algunas avenidas para permitir el paso de las ambulancias y la Policía e interceptar a posibles terroristas.
El jefe del departamento de lucha antiterrorista, general Yihad Al Yabery, reveló que los artificieros lograron desactivar la carga de una tonelada de explosivos que portaba un camión en el barrio Al Salehia, cerca del hospital Ibn al Bitar, también cercano al Ministerio de Exteriores.
Fuente: lne.es