Mar 15 2010
Cuádruple atentado suicida y ataque talibán a la prisión de Kandahar
Los rebeldes talibanes lanzaron ayer por la noche un asalto coordinado con cuatro atentados suicida y varios ataques de milicianos en la ciudad afgana de Kandahar.
El principal objetivo, según confirmaron fuentes oficiales afganas, era la prisión de la ciudad, situada en el sur del país, una zona en la que los talibanes tienen una importante presencia.
El jefe del Departamento provincial de la provincia de Kandahar, Abdul Qayum Pukhla, confirmó que 27 cadáveres y 52 heridos habían sido trasladados al hospital, pero otra fuente consultada por la agencia AIP elevó a 30 los muertos y dijo que se teme que aumente el número de víctimas.Según Pukhla, entre las víctimas del ataque había tanto civiles como policías.
La primera explosión se registró cerca del cuartel principal de Kandahar, mientras que la segunda tuvo lugar cerca de la residencia de Ahmad Wali Karzai, un hermanastro del presidente afgano, Hamid Karzai. En el lugar de la primera detonación había policías inmersos en un tiroteo con insurgentes y señales de disparos en los edificios cercanos.
Ahmad Wali Karzai, presidente del Consejo Provincial de Kandahar, relató desde Kabul que la explosión más importante fue un atentado suicida contra la prisión de Kandahar con la intención, dijo, de liberar a presos del centro. En 2008 los talibanes lograron liberar a 1.000 internos de esta misma prisión, 400 de ellos milicianos islamistas.
«El principal objetivo era la prisión. La cárcel está muy bien vigilada y no escaparon presos», afirmó Karzai.
Otras dos explosiones ocurrieron cerca de la sede del Consejo Provincial, una de ellas a unos 200 metros de la residencia de Ahmad Wali Karzai y otra junto a la sede principal de la Policía afgana en Kandahar, según explicó el propio Karzai.
Reivindicación
Las otras explosiones, indicó, pudieron ser maniobras de distracción que buscaban atraer a las fuerzas policiales lejos del objetivo real, la prisión.
Un portavoz talibán confirmó que varios suicidas insurgentes asaltaron Kandahar y lanzaron distintos ataques en la ciudad, que fue capital del régimen integrista que gobernó Afganistán entre 1996 y 2001. En su página web, los talibanes anunciaron que el ataque de Kandahar fue «una advertencia» a las fuerzas de la OTAN, que estarían preparando una gran ofensiva para desalojar a los rebeldes islamistas de Kandahar.
Los canales de televisión y radio locales llamaron a la población a acudir al Hospital Mirwias a donar sangre para las víctimas, mientras el Departamento de Salud pidió a todos los trabajadores del centro médico que acudieran a sus puestos de trabajo para socorrer a los heridos.
Por otro lado, el Gobierno afgano ha introducido una rebaja en las estrictas normas sobre la difusión de imágenes «perturbadoras» sobre los atentados y ataques de los insurgentes talibanes, así como sobre las operaciones militares de seguridad, que afectaba tanto a los medios de comunicación locales como a los extranjeros.
El último endurecimiento de la normativa fue introducido el pasado 1 de marzo por decisión de los servicios secretos afganos, que advirtieron que podrían arrestar a cualquier periodista que filmara un atentado.
Fuente: abc.es