Abr 26 2010
Mueren 7 personas en atentado con bombas en Bagdad
Al menos siete personas murieron este sábado y 25 resultaron heridas debido al estallido de varias bombas en un billar en una segunda jornada consecutiva de atentados explosivos en Bagdad.
El viernes, 72 personas perecieron y decenas resultaron heridas a causa de los atentados contra diversas mezquitas chiíes en la capital, en lo que fue el día más cruento en lo que va del año en Irak.
El viernes por la noche, el prominente clérigo chií antiestadounidense Muqtada al-Sadr pidió a los “creyentes” que se sumen al ejército y la policía “para defender sus santuarios, mezquitas, plegarias, mercados, viviendas y sus aldeas”, informó AP.
No obstante, al-Sadr pidió a sus simpatizantes que colaboren en la seguridad con las autoridades y eviten acciones que sirvan de pretexto a las fuerzas estadounidenses para postergar su salida del país, la cual está prevista para finales del 2011.
El atentado del sábado ocurrió en un salón de billar en un barrio de religión mixta en el oeste de Bagdad. Las bombas estaban escondidas en tres bolsas de plástico y estallaron de forma simultánea, dijo la policía.
Según autoridades policiales y médicas, el atentado dejó siete muertos y 25 heridos.
Multitudes que lloraban y exhibían su dolor por las víctimas de los atentados del viernes marcharon el sábado en cortejos fúnebres en el suburbio capitalino de Ciudad Sadr.
Analistas expresaron preocupación de que el clérigo chií Muqtada al-Sadr pretenda la reactivación de su otrora poderosa milicia conocida como el Ejército Mahdi, lo cual -dijeron- conviene a los esfuerzos de al-Qaida para suscitar una guerra sectaria en Irak.
El clérigo, de quien se cree que reside en Irán, ha ofrecido cooperar con las fuerzas de seguridad iraquíes en la lucha antiinsurgente.
Al-Sadr ha resurgido como un prominente político después de anunciar en 2008 que convertiría su milicia en un organismo de asistencia social, que sin embargo conservaría algunas células guerrilleras dispuestas a atacar a las fuerzas estadounidenses si el Pentágono rehusaba marcharse de Irak.
Allegados a Al-Sadr insistieron el sábado en que el clérigo no amenazó con enviar hombres armados a las calles, sino que ofreció su asistencia al gobierno, quien ha sido criticado por su incapacidad para proveer seguridad a la ciudadanía.
A decir de los expertos, al-Sadr pretende consolidar su poder político entre los chiíes iraquíes tras la firme exhibición de fuerza de sus seguidores en los comicios parlamentarios del 7 de marzo.
El clérigo, un firme opositor al primer ministro Nouri al-Maliki, ha surgido como un factor de poder que podría influir de manera crucial en la designación del próximo gobernante del país.
El bloque del clérigo, que formó parte de una coalición religiosa chií radical, obtuvo 39 bancas en el parlamento de 325 integrantes.
Fuente: caracas.eluniversal.com