Jun 16 2010
Nuevo atentado con cóctel molotov contra la casa de un delegado de CC.OO.
Agentes del Cuerpo Nacional de Policía de Vigo investigan el lanzamiento en la madrugada de ayer de un artefacto incendiario, tipo cóctel molotov, contra la casa de un delegado sindical de Comisiones Obreras en la ciudad, en concreto el presidente del comité de empresa de los astilleros Vulcano. Eran las 4:00 horas cuando éste alertaba a los agentes de que su vivienda había sido objeto de un ataque, y al desplazarse hasta el inmueble la dotación policial constata daños en la fachada, sita en la parroquia de Beade, y varios cristales rotos, por lo que se procedió a abrir una investigación a la espera de esclarecer la autoría de los hechos.
Se escribe así, a juicio de CC.OO., «un nuevo atentado fascista contra el sindicalismo vigués», tal y como rezaba en su comunicado posterior en el que condenaba los actos, y aprovechaba para advertir que «este tipo de ataques no nos apartarán de nuestras posturas altamente apoyadas por los trabajadores».
No es la primera vez que esta patronal sindical es diana de similares actos vandálicos. El último, contra una vivienda de Baiona la semana pasada, coincidentemente vecina de otro dirigente de Comisiones, por lo que todo apunta a que fue una confusión, puesto que los propietarios no tenían relevancia pública, ni política, ni de ningún otro tipo.
El primero atentaba contra la sede de la Unión Comarcal de Vigo a finales de enero, y un segundo —el 10 de marzo— sorprendía a las sedes de CC. OO. y UGT en la localidad pontevedresa de O Porriño.
Si bien, no se trata de un hecho aislado. Los ocurridos en las sedes del PP en Nigrán y Gondomar —municipios cercanos a Baiona— son los más recientes, ambos con artefactos caseros similares al encontrado en este último atentado.
También una oficina de Caixa Galicia en Vigo, y la casa privada del concejal de Seguridad y Tráfico de la ciudad, Xulio Calviño (PSOE), eran objeto de terrorismo casero. El pasado 25 de abril, tres jóvenes fueron detenidos por la Guardia Civil al ser sorprendidos haciendo pintadas en el busto de Calvo Sotelo, situado al lado de la catedral de Tui, y tras hallar en su vehículo un cóctel molotov.
La utilización de este tipo de artefactos para intimidar al objetivo se ha generalizando desde principios de año, sólo en la provincia de Pontevedra son ya siete los atentados perpetrados.