Ene 28 2010
Occidente ofrece a Yemen ayuda contra el terrorismo
La comunidad internacional quiere apoyar a Yemen en su lucha contra el terrorismo y la pobreza. A cambio pide más reformas políticas y económicas, según se desprende de la primera conferencia internacional centrada en Yemen realizada ayer en Londres.
El Ministerio de Asuntos Exteriores británico dijo que la ayuda a Yemen es “importante para la estabilidad del mundo” en el marco de la conferencia, a la que asistieron delegaciones de más de 20 países.
Yemen captó el interés de la comunidad internacional después de que un presunto terrorista de al-Qaeda de origen nigeriano intentase volar un avión de pasajeros estadounidense durante las pasadas Navidades. El nigeriano al parecer fue entrenado para ello en Yemen.
La comunidad internacional quiere que el presidente Ali Abdullah Salih actúe de forma firme contra los grupos terroristas y, a su vez, exige una solución política para otros conflictos que afronta el país de 23 millones de habitantes.
El gobierno en Saná pidió ayuda antes de la conferencia en Londres, pero calificó de “inimaginable” la presencia de tropas extranjeras en su país para combatir a la red terrorista de al-Qaeda.
La instalación de bases militares estadounidenses en suelo yemení sería “inimaginable”, dijo a la BBC antes del encuentro el ministro de Relaciones Exteriores de Yemen, Abubakr al Kirbi.
Además, el gobierno de Yemen pidió una significativa condonación de su deuda.
Los fondos internacionales y los donantes extranjeros deberían dar “el valiente paso” y reducir a la mitad la deuda externa yemení, que asciende a $6.000 millones, dijo el viceministro de Planificación yemení, Hisham Sharaf, en entrevista con el diario Al Hayat que se publica en Londres.
El primer ministro de Reino Unido, Gordon Brown, convocó esta cita tras el fallido atentado contra un avión estadounidense que se dirigía a Detroit. Aunque el anuncio se hizo a bombo y platillo, la reunión sólo era de dos horas.
En tanto, Arabia Saudí anunció ayer que ha suspendido los combates contra los insurgentes chiitas en el norte de Yemen.
El viceministro de Defensa de Arabia Saudí, el príncipe Jaled bin Sultan, dijo que el alto el fuego sería duradero si los rebeldes Houthi se retiran a diez kilómetros de la frontera. Los insurgentes anunciaron hace dos días un alto el fuego.
El presidente yemení, Ali Abdullah Sali, pidió ayuda al Ejército saudí, después de que la ofensiva de su país contra los insurgentes encabezados por Abdulmalik al Huti fracasara.
En los combates han muerto hasta la fecha 113 saudíes y miles de yemeníes.
Fuente: nacion.com