May 05 2010
El etarra Sarasola admite que quiso atentar contra Marina d’Or en 2007
Durante la segunda sesión del juicio que se sigue desde ayer en la Audiencia Nacional contra Martin Sarasola , Igor Portu y Mikel San Sebastián por su supuesta participación en el atentado de la T4, el abogado aseguró que no vio «ningún signo» de que las declaraciones del primero tras su detención estuvieran inducidas. «Lo vi bastante espontáneo, respondía naturalmente, sin dudas», afirmó. Ya en la segunda declaración ante los miembros del instituto armado, Sarasola se identificó como uno de los autores del atentado de Barajas y admitió haber participado en la acción terrorista frustrada contra la zona residencial Marina d’Or, en Oropesa (Castellón) en agosto de 2007, y en la preparación de un atentado contra el complejo comercial de Azca (Madrid).
El atentado de Oropesa se frustró gracias a la presión policial, puesto que los terroristas, que habían robado una autocaravana en Francia unas días antes, la tuvieron que explosionar en un descampado de Castellón al creer que habían sido descubiertos por la Guardia Civil. El vehículos, cuyos propietarios fueron secuestrados, llevaba más de 100 kilos de explosivo con destino a la zona residencial Marina d´Or, que a finales de agosto de 2007 tenía una ocupación del 90%.
El comando que formaban los etarras acusados del atentado de la T-4 no era un grupo cualquiera dentro del organigrama de la banda. Su capacidad para ‘acciones especiales’ debió de llamar la atención de la jefatura de ETA cuando en septiembre de 2006, tres meses antes del bombazo, el propio jefe de los comandos, Garikoitz Aspiazu, ‘Txeroki’, cruzó la frontera hasta el monte Auza, en Navarra, para planear la furgoneta-bomba que acabaría con la tregua.
Durante la segunda jornada del juicio, el oficial de la Guardia Civil de Guipúzcoa que investigó al comando tras su detención en Mondragón, en enero de 2008, explicó las distintas etapas que quemaron los acusados en la banda hasta convertirse en la «ETA paralela» que ansiaba ‘Txeroki’: miembros no fichados y sin vínculos con la violencia callejera; «etarras de fin de semana» del pueblo navarro de Lesaka, que comenzaron pasando la frontera a determinadas personas, mientras el resto del día trabajaban como albañiles, ganaderos o trabajadores sociales. Dirigidos por José Antonio Aranibar, mano derecho de ‘Txeroki’ y amigo de la infancia de Portu, poco a poco se fueron granjeando la confianza de los jefes. Recibieron el encargo de pasar armas y esconder material explosivo en ‘zulos’ -se conocen dos movimientos en Valencia y Asturias; éste último coincidió con atentados en Llanes y Ribadasella- hasta que en 2005 pasaron a la acción criminal.
Comenzaron su periplo con atentados en Navarra como las bombas contra las discotecas ‘Bordatxo’ y ‘La Nuba’. Luego llegó la T-4, intentaron atacar Marina d’Or y planearon volar el centro financiero de Madrid. «El salto cualitativo no nos sorprendió. Su ‘modus operandi’ era del agrado de ‘Txeroki», aseguró el oficial. Además, dos guardias civiles rememoraron la captura de los detenidos, por las que un juzgado de San Sebastián ha imputado a 15 agentes por presuntas torturas.
Fuente: lasprovincias.es