Ago 12 2009
El Gobierno cree que los seis etarras más buscados preparan otros atentados
El Ministerio del Interior tiene la certeza de que los seis etarras incluidos en la lista de los más buscados y que podrían estar relacionados con los últimos atentados siguen en España. Las fuerzas de seguridad creen que estos terroristas liberados , a sueldo de la organización terrorista, cuyas fotografías fueron difundidas horas después de explotar la bomba lapa que acabó con la vida de dos guardias civiles en Mallorca, no han regresado a Francia y están escondidos preparado nuevos atentados de su ofensiva criminal.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, confirmó ayer que estos seis terroristas son huidos, es decir, que hace meses dieron el salto de la lucha callejera y huyeron a Francia para formar parte de ETA. Allí recibieron instrucciones y cruzaron la frontera para llevar a cabo la campaña criminal de este verano.
El ministro, en una rueda de prensa para informar sobre los atentados del domingo en Mallorca, explicó que se recibieron al menos tres llamadas telefónicas advirtiendo de la colocación de los artefactos. Una de ellas fue recibida por un ciudadano cordobés, que informó a la policía a pesar de creer que se trataba de «una broma de mal gusto». Esta llamada fue realizada por los terroristas de forma errónea, ya que se equivocaron al marcar el número. Rubalcaba explicó además que la bomba que se colocó en los bajos subterráneos de la plaza Mayor se hizo en un aseo de hombres, y no de mujeres, como en los otros locales.
Urkullu rechaza a Batasuna
El presidente del PNV rechazó ayer la rehabilitación política de la izquierda radical y su participación institucional si no hace una condena a ETA. Urkullu aseguró que sin un «posicionamiento claro contra ETA», ni Batasuna ni su portavoz, Arnaldo Otegi, serán creíbles porque en el último proceso de paz se constató que la izquierda aberzale está supeditada a los dictados de la banda terrorista.
En declaraciones a RNE, Íñigo Urkullu se mostró contrario al diálogo político con la organización, aunque matizó que, a su juicio, el único diálogo que cabe con ETA si acaba con el terrorismo y la violencia, se limitaría al «desarme, el respeto a las víctimas y la política penitenciaria», y que el Gobierno lo debería abordar con «control y sanción parlamentaria».
Fuente: lavozdegalicia.es