Nov 15 2007
“ETA ha entendido que puede mover al Estado con el terrorismo”
El profesor de Ciencia Política Rogelio Alonso, uno de los mayores expertos españoles sobre la violencia etarra y del IRA, ofreció en la mañana de ayer una conferencia en la Facultad de Económicas de Oviedo junto a Fernando Reinares, investigador del Instituto Elcano y uno de los mayores conocedores del terrorismo islamista. Alonso considera «contraproducente» negociar con la banda terrorista ETA, puesto que ésta puede entender que la violencia «mueve al Estado».
-Usted se ha mostrado muy crítico con el llamado proceso de paz. ¿Por qué?
-Soy de la opinión de que la negociación con la organización terrorista es contraproducente. Así se ha demostrado en todos los episodios de negociación del pasado, y en este último ha sido evidente. La banda ha entendido que puede conseguir mover al Estado, y que no puede dejar un instrumento eficaz, el del terrorismo, que ha conseguido el objetivo de la negociación.
-¿Se equivocó Rodríguez Zapatero?
-Inició el proceso en contra de la resolución del Congreso de mayo de 2005, que le autorizaba a establecer el diálogo con los terroristas siempre y cuando se diese una voluntad inequívoca de abandonar la violencia. Ha habido un incumplimiento de esa resolución en el momento que ETA no tiene esa voluntad. En ningún momento la tuvo.
-Usted ha estudiado el terrorismo de ETA y del IRA. ¿Cabe alguna comparación entre ambos fenómenos?
-Son dos fenómenos que se prestan a establecer similitudes, pero también diferencias. No se puede utilizar el denominador común de ambos, como es la utilización de la violencia, para igualarlos. Hay unos rasgos diferenciales que desaconsejan la negociación con los terroristas de ETA.
-¿Y cuáles son?
-En primer lugar, el proceso de democratización. En España se ha desarrollado un proceso que ha consolidado las instituciones democráticas, mientras que en Irlanda del Norte no había, previamente, un Parlamento autónomo en el que pudiese expresarse libremente la voluntad popular. Además, en el País Vasco ha habido un único actor que violaba los derechos humanos, mientras que en Irlanda diferentes actores han recurrido al terrorismo.
-Como conocedor del mundo terrorista, ¿se ve capaz de augurar un final al problema del terrorismo vasco?
-El final de ETA sí es posible, sin el diálogo. La ausencia de diálogo ha incentivado a los terroristas a abandonar la violencia, al darse cuenta de que ésta no conducía a nada. Ha ocurrido con dirigentes históricos de ETA, como Francisco Múgica Garmendia, que expresó por carta que el actual camino de la banda terrorista ETA era un callejón sin salida. Y la fundación de Aralar, en 2002, es otra muestra de que la ausencia de diálogo con los terroristas puede moverles a abandonar la violencia. Nuestro ordenamiento ofrece los mecanismos para dejarla. Crear mecanismos ad hoc es contraproducente porque alimenta la creencia de que la violencia es válida.
-¿Qué opina de la sentencia del 11-M?
-Es sin duda una sentencia muy interesante, ya que por un lado descarta la implicación de ETA en los atentados, pero al mismo tiempo no señala a Irak como la causa de los atentados. Digamos que facilita una estabilidad entre los diferentes actores que tomaron postura respecto a este asunto en los últimos años. En cuanto a los aspectos jurídicos, hay que respetar la sentencia, que ha sido dictada por magistrados de una gran solidez profesional, con Gómez Bermúdez a la cabeza.
Fuente: LNE.ES