Ene 28 2010
Garzón procesa a Martitegi y otros dos etarras por el atentado de Durango
El titular del Juzgado Central número 5 de Madrid, Baltasar Garzón, ha dictado auto de procesamiento para los presuntos miembros de la organización terrorista ETA Jurden Martitegi, Aitor Artetxe y Arkaitz Goikoetxea por el atentado perpetrado contra la casa cuartel de la Guardia Civil situada en la calle Montorreta de Durango (Vizcaya) el 24 de agosto de 2007.
El magistrado de la Audiencia Nacional ha hecho público el auto en el que ratifica la prisión provisional incondicional de Goikoetxea y emite una euroorden para Martitegi y Artetxe, detenidos en Francia. Asimismo ha fijado la cantidad de un millón y medio de euros como pago de las responsabilidades civiles. El juez también ha citado a Goikoetxea el próximo 8 de febrero de 2010 a las 10 de la mañana para tomarle declaración.
A los tres procesados se les acusa de seguir las órdenes de ETA, posiblemente -recoge el ato- de Garikoitz Aspiazu «Txeroki», como miembros del «comando Vizcaya» y de haber participado en el robo de una furgoneta y del atentado contra la casa cuartel de la Benemérita a las 3.30 horas de la madrugada del día siguiente. La banda terrorista asumió el atentado en un comunicado publicado en el periódico «Gara» el 10 de septiembre de 2007.
Según la acusación, los tres etarras sustrajeron una Citroen C- 15 en un aparcamiento de la localidad vizcaína de Mungia ese 23 de agosto y se desplazaron hasta las inmediaciones del acuartelamiento de la Benemérita. A la hora citada, situaron el vehículo bomba, cargado con cloratita, junto a la fachada principal de la casa cuartel «orientado hacia la puerta de acceso de los garajes con el fin de causar los mayores daños posibles y conseguir el efecto de explosión dirigida», cita Garzón.
Posteriormente huyeron en n turismo Seat Ibiza alquilado en mayo de 2007 por Goikoetxea y Martitegi en Lisboa (Portugal), lugar al que «se habían desplazado con intención de establecer una base logística permanente de ETA cumpliendo las instrucciones de Garikoitz Aspiazu», señala el auto.
Los miembros de ETA dejaron el vehículo abandonado en un parking de Amorebieta con un artefacto explosivo adosado a un bidón con líquido inflamable. Minutos después de las 3.30 horas la furgoneta estalló y provocó heridas a dos agentes del Cuerpo que estaban de servicio. La deflagración provocó abundantes daños materiales en el cuartel, los edificios de alrededor y los vehículos aparcados en la zona que ascendieron a más de 1,5 millones de euros.
Fuente: abc.es