Ene 27 2009
Islamistas presos por terrorismo reconocen monarquía y abandonan violencia
El líder islamista Hasán Al Jatab, condenado en 2008 a 25 años de prisión, ha enviado una carta a las autoridades marroquíes en nombre de otros reclusos, presos también por terrorismo, en la que anuncian que reconocen la monarquía y abandonan la violencia.
La misiva, a la que tuvo acceso EFE, lleva el título de ‘Consejo y Reconciliación’ y
fue enviada en nombre de los presos de la corriente ‘Salafía Yihadía’ (autenticidad de combate), sin definir el número exacto de firmantes.
En esta carta, Al Jatab afirma el reconocimiento de la legitimidad de la monarquía como ‘edificio fuerte contra el laicismo y garante de la continuidad de la identidad musulmana’.
La carta subraya también que los miembros de la corriente ‘abandonan la violencia y el asesinato de inocentes y se comprometen a adoptar un código de deontología en ese sentido’.
‘El objetivo de la carta no es buscar una salida de la cárcel, aunque es una petición razonable, sino anunciar el nacimiento de un nuevo pensamiento libre y convencido de la diversidad cultural y política’, destacan.
Los reos piden también al Estado marroquí una cuota de los ulemas para asegurar su representatividad en los consejos electos, abrir los medios de comunicación a los islamistas y permitir a voluntarios combatir en Irak, Palestina y Afganistán.
Aunque el diálogo del Estado con los presos islamistas ya se había iniciado a través de abogados y del oficial Consejo Consultivo de Derechos Humanos (CCDH), ésta es la primera vez en la que se publica un texto que demuestra su ruptura con el terrorismo.
Al Jatab, líder del grupo Ansar Al Mahdi, fue condenado por ‘constitución de banda criminal con el fin de preparar y cometer actos terroristas, recogida y gestión de fondos para financiar actos terroristas y pertenencia a una asociación no autorizada’.
Tras los actos terroristas de mayo de 2003 en Casablanca, que provocaron 45 muertos, entre ellos 12 suicidas, más de 2.000 personas han sido inculpadas de terrorismo y condenadas a diferentes castigos, entre ellas, 17 penas de muerte y 56 cadenas perpetuas.
Dos años después de los atentados, la Justicia marroquí comenzó a indultar a algunos presos, condenados por terrorismo, con ocasión de fiestas nacionales y religiosas.
Unos 300 presos de esos grupos fueron liberados en abril de 2006, con ocasión de la fiesta religiosa del aniversario del nacimiento del profeta Mahoma.
En marzo de 2007, un antiguo detenido islamista, Abdelfetah Raydi, que había sido liberado ese mismo año, se suicidó en un cibercafé de Casablanca al detonar una bomba.
Esa acción interrumpió las medidas de indulto en favor de los presos condenados en casos de terrorismo.
Actualmente, el número de presos acusados y condenados por terrorismo es de alrededor de 900 personas.
Fuente: terra.es