Una cadena de atentados en la ciudad india de Bombay acabó ayer con la vida de más de noventa personas y provocó heridas a varios centenares más. Una serie de explosiones y tiroteos en diversos puntos de la ciudad registrados hacia las 22.00 horas -cuatro y media menos en España- afectaron a dos hoteles de lujo, bares, restaurantes y hospitales, así como a una estación de ferrocarril, que sufrieron graves destrozos.

Los terroristas se enfrentaron a tiros a las fuerzas de seguridad y tomaron como rehenes a varios extranjeros en los hoteles Oberoi y Taj Mahal, en la zona más elegante y turística. En el primero de ellos permanecían atrapados tres empresarios españoles, uno de los cuales relató por teléfono la desesperación del momento: «Hemos roto las ventanas para salir. No sabemos qué hacer, hay mucho humo. No contesta nadie en recepción ni en ningún teléfono». La Embajada española confirmó que había también un matrimonio herido -identificados como Rafael Deaux y María Rosa Romero-, y que uno de los cónyuges tuvo que ser operado. En el Taj Mahal, entretanto, estaban encerrados al menos dos eurodiputados cuyas nacionalidades se desconocían.
La Policía, que habría abatido al menos a dos activistas cuando intentaban escapar en un coche, y el Ejército preparaban anoche un dispositivo para asaltar los edificios. «Supongo que iban contra los extranjeros, porque buscaban pasaportes británicos o estadounidenses», explicó un testigo de Reino Unido alojado en el Taj Mahal. «Vinieron del restaurante y nos llevaron por las escaleras. Eran chicos jóvenes, de unos 20 o 25 años. Tenían dos pistolas y bombas».
El comisario de Bombay, Hasan Ghafur, aseguró que se trató de «actos terroristas coordinados» y que se usaron rifles automáticos. Asimismo, relató que varias bombas fueron desactivadas. La misma fuente señaló que entre los fallecidos se encuentra Hemant Karkare, jefe del grupo antiterrorista. «Los atacantes dispararon de forma indiscriminada y usaron granadas. Algunos de ellos permanecieron escondidos en los edificios después de los atentados», explicó.
A última hora de ayer, las imágenes de televisión mostraron las entradas del Taj Mahal y del Oberoi en llamas, con varias personas que se llevaban las manos a la cabeza mientras eran evacuadas.
Militantes islamistas
India ha sido el objetivo de numerosos ataques con bomba en los últimos años, en su mayoría atribuidos a militantes islamistas, aunque la Policía ha arrestado también a extremistas hindúes. En este caso, los ataques de ayer fueron reivindicados por un grupo islamista autodenominado Deccan Muyaidín.
Bombay ha sufrido en los últimos tiempos una oleada de atentados. Expertos policiales aseguran que se ha convertido en feudo de docenas de grupos terroristas o mafiosos. La capital industrial y financiera de India es la quinta mayor aglomeración urbana del mundo, con unos veinte millones de personas. Hay barrios en los que la Policía no se atreve ni a entrar. Zonas en las que tienen guarida grupos radicales de origen paquistaní; separatistas de Cachemira o del Movimiento Islámico de Estudiantes de India (SIMI), además de los capos del narcotráfico.
Fuente: Elcorreodigital.com