Dic 15 2011
El alcalde exige que los autores del atentado de ETA cumplan íntegramente las penas
La madre de Silvia Martínez, la niña que falleció en el atentado terrorista de ETA contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola en 2002, estará hoy presente en la Audiencia Nacional en el juicio contra los dos etarras responsables de la colocación del coche bomba y en el que, además, falleció un jubilado de Torrevieja. Toñi Santiago manifestó su deseo de “no hacer declaraciones” antes del juicio “porque quiero llegar tranquila y serena” y aseguró que una vez que concluya la vista hará las manifestaciones y consideraciones que estime oportunas.
Quien no estará presente en la sala será el actual alcalde de Santa Pola, Miguel Zaragoza, quien aseguró que “me encantaría estar allí y verles la cara con la intención de trasmitirles el menosprecio que siente Santa Pola por un asesinato estéril y sin razón en aras de no sé qué. Lo que se merecen es una mirada de desprecio y alguna que otra palabra”.
Zaragoza remarcó su deseo de que los dos detenidos como presuntos autores de la explosión del coche bomba “cumplan sus condenas al ciento por ciento por el daño irreparable que causaron y por una acción absolutamente imperdonable. Hay que aplicar la justicia humana que es la que debe dictar una sentencia firme, contundente desde el punto de vista democrático y que debe evitar que estas personas se sirvan de artimañas y artilugios jurídicos que les permitan zafarse de su responsabilidad”, aseveró el alcalde de Santa Pola que vivió el atentado del 4 de agosto de 2002 como director de Enfermería del Hospital General de Elche, “lo que propició que lo percibiera desde una óptica sanitaria, aunque el sentimiento humano derivado de este tipo de acciones es el mismo, un sentimiento de indignación, de no saber absorber internamente la maldad de unas personas que se permiten quitar el derecho a la vida a otros seres humanos y a cercenarles su proyecto de futuro”.