Jun 12 2009
La Policía norirlandesa volverá a examinar las pruebas del atentado de Omagh
La Policía norirlandesa (PSNI) volverá a examinar las pruebas del caso de Sean Gerrard Hoey, absuelto en diciembre de 2007 por un tribunal de Belfast del asesinato de 29 personas, dos de ellas españolas, en el atentado de Omagh (1998).
La decisión se ha tomado después de que el Defensor del Pueblo ante la PSNI asegurase a principios de este año que dos agentes de policía denunciados durante aquel juicio por manipular las evidencias no cometieron tales delitos.
Las dudas sobre aquellas pruebas obligaron al juez instructor a declarar a Hoey inocente de los cargos presentados, entre los que se incluían la comisión de otras acciones terroristas en la provincia por el IRA Auténtico, la escisión del Ejército Republicano Irlandés (IRA) responsable de la bomba de Omagh.
Su puesta en libertad supuso un duro golpe para las víctimas, que lamentan que, hasta la fecha, nadie haya sido condenado por la vía penal del atentado más sangriento en la historia del conflicto norirlandés. Como alternativa a lo que consideran una injusticia, las familias presentaron una multimillonaria demanda civil contra las cinco personas a las atribuyen la autoría de la masacre, entre los que no se incluye a Hoey.
Ese proceso concluyó este lunes, cuando el Alto Tribunal de Belfast declaró a cuatro de esos individuos culpables de participar, planear y ejecutar la acción terrorista y les condenó a pagar unos 1,8 millones de euros a las víctimas. El “numero dos” de la PSNI, Drew Harris, reconoció que necesitan “encontrar nuevas y significativas pruebas si queremos que haya alguna posibilidad de abrir un proceso penal”.
Según Harris, la revisión de todas las pruebas disponibles se extenderá también a las presentadas durante el citado proceso civil y no sólo se centrará en Hoey, lo que sugiere que se podría investigar a otros sospechosos. Entre los condenados por el Alto Tribunal este lunes se encuentra el líder del IRA Auténtico, Michael McKevitt, que cumple en Irlanda una condena de 20 años por dirigir las actividades de este grupo disidente.
La Policía tratará de determinar ahora la validez de las nuevas pruebas del proceso civil, que establece la culpabilidad con un criterio menos estricto, basado en el principio de la ponderación de probabilidades, mientras que en los casos penales, ésta debe quedar probada más allá de toda duda razonable.
“No estoy diciendo que vayamos a reabrir el juicio de Omagh, lo que estoy diciendo es que vamos a volver a examinar todos esos casos que presentamos durante aquel juicio”, afirmó Harris, quien precisó que, en última instancia, la decisión de presentar de nuevo cargos recae sobre la Fiscalía de la Corona.
Fuente: lavanguardia.es