Mar 30 2010
Rusia cree que los terroristas pudieron recibir ayuda extranjera
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha afirmado que militantes de Al Qaeda que operan en la frontera entre Pakistán y Afganistán pudieron haber ayudado a perpetrar los atentados suicidasque causaron este lunes la muerte de 39 personas en el metro de Moscú, según el último balance de fallecidos.
El jefe del departamento de Salud de la ciudad rusa, Andréi Seltsovski, señaló que durante el día está previsto que concluyan los trabajos de identificación de los cuerpos, según la agencia Interfax. Mientras, 73 heridos continúan ingresados en diversos centros hospitalarios, tres de ellos en estado muy grave.
Según muchas de las teorías, dos de las conocidas como ‘viudas negras’, parejas, madres o hijas de combatientes del Cáucaso Norte, fueron las autoras de los dos estaciones de metro de Moscú durante la hora de mayor concurrencia.
Algunos funcionarios rusos han señalado que los insurgentes en el Caúcaso Norte, que incluye a Chechenia, Ingushetia y Daguestán, tienen lazos con Al Qaeda, aunque muchos analistas discrepan sobre este posible vínculo.
Las fuerzas de seguridad rusas han matado en la región del conflicto a decenas de insurgentes. Los islamistas luchan para establecer un emirato en el Cáucaso independiente de Moscú.
No descartan la participación extranjera
Lavrov no mencionó a Al Qaeda, pero dijo que las atacantes pudieron haber tenido vínculos con militantes de la frontera entre Pakistán y Afganistán, donde hay combatientes de Al Qaeda, además de insurgentes talibán afganos y pakistaníes.
Consultado sobre si podría existir alguna participación extranjera en los ataques del lunes, Interfax citó a Lavrov cuando dijo: “No lo descarto”.
“Todos sabemos que el movimiento terrorista está bien afianzado en la frontera afgano-pakistaní, en la llamada tierra de nadie”, afirmó. “Sabemos que mucha gente ahí planea ataques activamente, no sólo en Afganistán, sino también en otros países. A veces las huellas llevan al Cáucaso”, agregó.
El responsable del Servicio Federal de Seguridad (FSB) -el antiguo KGB-,Alexander Bortnikov, aseguró que la firma de los insurgentes norcaucásicos es claramente reconocible. Añadió que ya se habían hallado partes mutiladas de las mujeres que perpetraron los ataques. Los investigadores buscan a al menos tres cómplices que colaboraron para perpetrar el atentado y evalúan cintas de video de seguridad.
Las terroristas suicidas debieron emplear entre 1,5 y 3 kilos de TNTpara causar la masacre, según las autoridades. Activaron los explosivos con menos de una hora de diferencia: la primera a las 7:56 (5:56 GMT) de la mañana en la estación de Lubianka, que queda cerca de la central del servicio secreto; y la segunda 44 minutos después, en la estación Park Kultury. Se presume que los explosivos fueron detonados en forma remota a través de una llamada telefónico.
Los informes que se referían a que un tercer cinturón de explosivos no llego a detonarse y que fue desactivado luego no fueron confirmados.
Fuente: elmundo.es