Ago 05 2009
Multitudinaria y emotiva despedida en la Catedral a Carlos Sáenz de Tejada
Cientos de personas participaron ayer en la misa funeral por Carlos Sáenz de Tejada oficiada por el arzobispo de Burgos, Francisco Gil Hellín, en la Catedral, donde se recordó además el atentado contra la Casa Cuartel y se pidió por el «cese del terrorismo y la paz para nuestro pueblo».
La familia estuvo arropada por cientos de burgaleses, muchos militares y guardias civiles de paisano, y una nutrida representación política entre los que se encontraban el vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Tomás Villanueva; el alcalde en funciones, Javier Lacalle, y la subdelegada del Gobierno, Berta Tricio.
Gil Hellín, recordó que Sáenz de Tejada y su compañero fueron «vilmente asesinados por el odio y la irracionalidad». En su homilía, pidió la conversión de «quienes han perpetrado este crimen horrendo y de quienes siembran cizaña, enfrentamiento y discordia entre los españoles».
Gil Hellín manifestó su «condena más contundente» al terrorismo y consideró que los terroristas deberían «deponer las armas, pedir perdón y sufrir el justo castigo» por «tantísimos años de violencia y asesinatos».
Además de ofrecer la misa por el alma de Carlos Sáenz de Tejada y manifestar su «cariño y cercanía» a la familia del joven guardia civil asesinado, el arzobispo recordó el atentado contra la Casa Cuartel de Burgos que, afortunadamente, se saldó sin víctimas. «La ciudad podría estar sumida en un mar de dolor de no haber resultado fallido el atentado contra la Casa Cuartel que a todos nos ha horrorizado», señaló Gil Hellín.
El arzobispo ransmitió a los asistentes la solidaridad manifestada por otros obispos españoles y señaló que «el terrorismo es intrínsecamente perverso» y «merece el rechazo de todos los hombres que reconozcan su dignidad».
Fuente: abc.es